Todo un andar por mi ciudad,
Roca tras rocas, siembra tras siembra,
Las almas se unen,
Las almas respiran,
Las almas buscar rezar.
En mitad del andar,
El triángulo verde se ha de levantar,
Tomo el puesto,
Para verlo brillar.
Y el tímido solticio,
Que no sabe de odio,
Pero mi alma lo expia,
Y las lágrimas caminan,
Rodando desde el cielo,
Hasta pisar el suelo.
Y vuelvo al solo andar,
Para tratar de explicar,
La espada en cruz,
Que ató mi corazón,
A un cielo sin sol
y una salida sin luz.
Quiero entrar a cuadrar,
El clamor que soltó mi actuar,
Es tan complejo el caminar,
De alguien que habita,
Tan sólo en la quimera,
Que mi camino,
Escrito en piedra de olvido,
No conoce de distinción,
Frente al caballero,
O frente al sabio.
Y sigo caminando para tratar
De entender,
El clamor interno que me hizo perder,
Los atados centro,
Que ciclos solares vieron crecer.
Aquel caballero gentil,
Con su armadura al cien,
No es un campo a explorar;
Nuestos cielos no van a cambiar,
Las quimeras dañarán,
Lo que no quiero terminar,
Jamás de ver andar.
Y mientras descanso del largo camino,
Que a solas,
Se ha hecho un trino,
Que no solamente mis sabios,
Habran de alabar,
Sino que también,
Esta tempestad,
Habrán de calmar.
"It's hard to find
someone with that kind of intensity"
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