Siempre he de compartir un mundo de conocimientos, tal como
me enseñaron mis cartas astrales.
Como el humo que emana la terrible máquina de hacer problemas.
Como el tiempo es detenido frente a cualquier ladrillo mal realizado.
Como mi vestido no queda tan bien como el tuyo.
No soy nadie para poder detener caminos y unirlos con caminos imaginarios. He de sentir como tantas veces que, mis pasos van a desencadenar una tragedia griega que he visto, no una, sino mil veces.
Como el humo que emana la terrible máquina de hacer problemas.
Como el tiempo es detenido frente a cualquier ladrillo mal realizado.
Como mi vestido no queda tan bien como el tuyo.
No soy nadie para poder detener caminos y unirlos con caminos imaginarios. He de sentir como tantas veces que, mis pasos van a desencadenar una tragedia griega que he visto, no una, sino mil veces.
Sentiría la necesidad de tan sólo ver alzar un puño hacia el
cielo y dejar todo lo que he construido para reconstruir este castillo que está
lleno de historias fantasmales.
Sentiría la necesidad profunda de poder unirme frente a tus brazos para así, dejar de sentir que soy algo salvaje, algo loco, algo joven.
Sentiría la necesidad profunda de poder unirme frente a tus brazos para así, dejar de sentir que soy algo salvaje, algo loco, algo joven.
Cuando los verdaderos juglares se ponen de acuerdo para
avanzar más allá, ninguno de mis consejeros será capaz de detenerme frente a
esta sensación de huir y sorpresivamente, juntar dos almas y resolver un lío
que mis cimientos, piensan que han creado, o que tal vez son ciertos, pero mi
poder de videncia perdido no ha sabido mostrar de forma clara.
Tomar una aventura hacia lugares nunca antes descritos, podría ser la alternativa más viable frente a esta inmensidad de dudas que siempre me han ahogado y siempre me han revivido. Tan sólo respirar tú mismo aire, me haría tambalear y me haría dejar de pensar y poder actuar como corresponde o bien hacer las cosas tan fáciles como nunca las he hecho.
Puedo estar, como dice la jerga del futuro, “jodidamente
loco”, pero esto hace que la hermosura de las cosas sea el doble más brillante,
aunque el resultado sea más bien negativo. Y es, asimismo, como te veo danzar
frente a la madre de todos nosotros, danzando como niños frente al fuego,
danzando y entrando a esta “jodida locura” en la que yo soy parte de tu danza.
Perder esta batalla sería perder definitivamente el camino
que siempre me ha costado llevar y también sería la oportunidad perfecta para
sellarlo, sellarlo y no abrirlo más.
Esto es un mundo cruel, un mundo donde sólo los placeres más banales prenden fuego frente a una real muestra del sentimiento que movió masas, inventó religiones y que destruyó Imperios completo.
Es un mundo cruel…
Que la bóveda estrellada y el eterno resplandor que la guía, me lleven a las acciones correctas. Que afrodita sea quién tome la última decisión.
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