Destellos silenciosos cobran vida cuando se impone la torre
más alta del norte. No sé si es un faro; no sé si es tan solo una torre. Solo sé
que camino con miedo hacia allá, por la eterna promesa de sentir el calor que
no he de sentir, la eterna promesa de sentir el rio deshelar frente a mi copa
que, no ha sido vertida desde que el calor destruyó las alas de Ícaro
El calor destruyó las alas de Ícaro, el calor destruyó las
alas de Ícaro, el calor destruyó las alas de Ícaro, el calor destruyó las alas
de Ícaro.
El calor destruyó las alas de Ícaro
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