haber entrado en las fauces
de aquella ilegal
tan ilegal
que era casi como un desafío,
que cronos pensaba, era otroro pasatiempo.
Pero no pude camuflar
lo que la realidad
hacía querer ver
a traves de las avellanas
que inventaban los destinos
Cuando el cielo,
tu mismo cielo,
se vistió con mis colores
fue cuando entendí que debía detener
y revisar la compuerta
que abría destinos
en pro de mi instito.
Fue tal el encuentro
feroces luciérnagas detonadas
por el simple roce de mis sensitivos pasos
y el ardor marciano
de las manos
destellos interminables...
Y he sido un engañado
por quien siempre ha dominado.
Y he sido un descuidado,
al perder mi ser amado
Y he sido un volteador
cuando siempre debí mirar al frente
Se que estos caminos,
libres y tranquilos
llegaron a tierras
controladas y normadas.
Asquerosidad que vi antes
Asquerosidad que no compartí.
Pero hoy, cronos trajo consigo
de vuelta mi aullido.
No siempre es fácil pensar que cuando la bóveda se impone
también lo hacen las quimeras y deseos;
y es en ese momento, cuando la realidad se enfrenta al deseo
Perfectamente podrías ser el héroe definitivo de toda esta saga
sin temor a perder en caso que la guerra aparezca.
Perfectamente podrías ser el héroe final de toda esta cacería
dispuesto a correr los riesgos necesarios
que marte o pluton quiseran hacer
para aprender
o para matar el ciclo vicioso que lleno de
angustia, alegría y calidez
se ha tomado este cuerpo
que a gritos pide
soltar todo esto
y avanzar de una buena vez
"Cuando las almas piensan
en la resolución final,
y se quedan con el resultado
de lo que si les ha otorgado
el poder que, ahora, tú, sientes,
es cuando más alejado de las metas estás;
cuando el centro cósmico está dañado,
sopesar las piedras con flores plásticas,
sólo provocan vivir en el vacio
de algo que si se tiene que sentir, al menos, más de una vez
para así tu poder entender
y aprender
y amar.
El niño pequeño que llevas entre tus avellanas y hermes
que sólo puedo ver cuando es meritorio
sólo transmite, a quién puede sentirlo
que tres pasos atrás vas
de lo que yo caminé en 100 años.
Aún así,
Esperaré hasta el momento en el cual
pueda jugar con ese pequeño encerrado
para ayudar a liberarlo
para ayudar a caminar tres pasos delante,
pero jamás 100 años como los mios..."
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