Otra vez heme aquí
En este camino que construí
Muchos viajeros están ahí
Extraños seres que no vi
En este camino que construí
Muchos viajeros están ahí
Extraños seres que no vi
Un cantor gritó:
"El hombre aventurero nos cegó"
Otro recitó:
"El plano mundo nos abofeteó"
"El hombre aventurero nos cegó"
Otro recitó:
"El plano mundo nos abofeteó"
Mientras estaba sentado,
escuchando,
mirar a tan sólo
una alegría que blasfemó:
"¿Y qué hay del otrora estado;
El que, de la verdad jamás apostó
y corrió a abrazar ese olor,
del cuál reyes nos han cegado
hasta nuestras alma ver opacar?”
escuchando,
mirar a tan sólo
una alegría que blasfemó:
"¿Y qué hay del otrora estado;
El que, de la verdad jamás apostó
y corrió a abrazar ese olor,
del cuál reyes nos han cegado
hasta nuestras alma ver opacar?”
Si me preguntas a mí, visitante de tierras lejanas,
tus blasfemias,
no son más que una botella de tinta,
a mi pluma.
tus blasfemias,
no son más que una botella de tinta,
a mi pluma.
Trae consigo ese papiro de Alejandría,
el papiro del paradigma.
Ese mismo que trajo la guerra
y todo el pueblo con hachas al andar
y culpar al leproso por comida limosnear
Y la alegría forastera,
y la mirada acongojada,
fue el precipicio que había,
distraído mi caminar.
Perséfone y su viaje,
eran el contenido de mi equipaje.
Que la gracia esté contigo, extraño forastero.
La bóveda brillante y el amarillo eterno,
guie tú sereno camino,
con alevosía y honor.
te hagan olvidar que yo,
fui un extraño forastero,
que dibujó en papiro,
con la tinta de tu honor.
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