sábado, 23 de abril de 2016

Strangers When We Meet

Otra vez heme aquí
En este camino que construí
Muchos viajeros están ahí
Extraños seres que no vi

Un cantor gritó:
"El hombre aventurero nos cegó"
Otro recitó:
"El plano mundo nos abofeteó"

Mientras estaba sentado,
escuchando,
mirar a tan sólo
una alegría que blasfemó:
"¿Y qué hay del otrora estado;
El que, de la verdad jamás apostó
y corrió a abrazar ese olor,
del cuál reyes nos han cegado
hasta nuestras alma ver opacar?”

Si me preguntas a mí, visitante de tierras lejanas,
tus blasfemias,
no son más que una botella de tinta,
a mi pluma.

Trae consigo ese papiro de Alejandría,
el papiro del paradigma.
Ese mismo que trajo la guerra
y todo el pueblo con hachas al andar
y culpar al leproso por comida limosnear

Y la alegría forastera,
y la mirada acongojada,
fue el precipicio que había,
distraído mi caminar.

Perséfone y su viaje,
eran el contenido de mi equipaje.
Que la gracia esté contigo, extraño forastero.
La bóveda brillante y el amarillo eterno,
guie tú sereno camino,
con alevosía y honor.

 Los caminos espero no,
te hagan olvidar que yo,
fui un extraño forastero,
que dibujó en papiro,
con la tinta de tu honor.



No hay comentarios.: