viernes, 12 de agosto de 2011

Only The Young

Hoy, Felipe pensó más de la cuenta, cuando supo que su mejor amiga, debaja el país. Luego de lágrimas, abrazos y promesas varias, la dejó marchar con la promesa que, ella sea la mujer más feliz del mundo.

Al otro día, en sus intentos fallidos de no recordarla para no sufrir, desde su puesto de trabajo, comenzó a tener un contacto visual con otro personaje...Como Felipe tiene desarrollado el don de poder ver a la gente a travèz de sus ojos, comenzó a pensar en la mirada, lo que puede provocar y lo que puede alcanzar, tan solo 2 segundos de visión directa.

"Si tan sólo estos dos segundos, se traducieran en una vida completa, creo que sería el hombre más afortunado que pudiese pisar la tierra. Esos ojos brillosos, pensando en quíen sabe qué, la sonrisa unida con las margaritas y elevandose a su nariz, mostrando un cierto aire de coquetería, más su eterno luto de negro, lo hacen sin duda un personaje qué, más allá de quererlo para una vida completa, nace ese sentimiento innato de querer entre sus piernas y torso estar, ese sentmiento que sube como rara vez, desde mis pies hasta mi cabeza, dejando al descubierto todo ese fuego que acumula mi entrepierna. Tan sólo un contacto, jugar en esa barrera de fuego, sentir el ardor de las llamas que emana su cuerpo y que, alcanza a sofocar el mío con llamas netamente infernales, como cúal fanático religioso pudiese comentar. Su caminar, su manera de expresarse frente a los demás, su siempre coquetería, su firme e intrigante mirada, me hacen creer en un paraíso infernal, donde el fuego, las espadas, y la descongelación de las nieves eternas, logran apasiguar esas aguas tormentosas, logran calmar ese furor melodramático de mi existencia. Tocar su rostro lentamente, como cual seda es cuidada, lentamente tocar su cuerpo de frente, mi mano cálida desplazandose por su estómago, jugando a correr de la línea de fuego, para terminar en en límite de las fiestas y los regazos. Deteniendo mi mano, mirando sus ojos, disfrutando de los mios y sellando toda esta metáfora absurda con la promesa eterno del beso del príncipe y el empuñamiento de las espadas, para el duelo del final, ya que princio, nunca lo tuvo y nunca lo tandrá, por más que mis piernas cansadas y mi rostro alicaido, dieran muestra de lo contrario. Nothing is easy, Nothing is secret.




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