y hoy fue el amanecer del sol en estas tierras desiertas y desoladas...
al paso del caballo errante fue cuando una sombra se poso, con esa capa de misterio y su corona de dolor que hacia teñir su estampa de una oscura escencia, posandose en mis tierras como un errante juglar.
caminamos, le mostres toda esa tierra, que , curiosamente, conocia mejor que yo, al paso que dabamos surgia una flor tras nuestros pies, corriendo, tomando aire, respirando juntos estando separados, hasta que divisamos una posada para el descanso de nuestro gemidos pies
poco a poco veo como mi mano se fusiona al aire emanado desde su boca, poco a poco siento como su cuerpo se vuelve pluma cuando deja de lado su espada, siento el aire que me lleva hasta su recostado cuerpo, cuando la fusion de nuestras sombras era inminente...aun se siente como el respiro calaba hondo en mi cuerpo, ese espacio vacio que yacìa en mi cuerpo, fue lentamente llenado por su capa, su armadura, su espada y su àlito de rey en su boca
mis labios tomaban color hielo al momento de coger su hombria entre mis sencibles dientes, como el gemir de una ballena escuchaba , volvia la sombra a proyectarse sombre mi sien, volvia con alevosavìa a caer derretido entre tantos amanecer que mi mente no habia visto hacia tiempos lunares
Ante nuestro ojos grandes cìclopes se posaron, tratando de destruir nuestro pequeño nido, esa sombra, olímpcamente empuño su espada y con toda ira derroco a cada uno de estos, derroco tambien los pequeños cìclopes de mi espacio, dolor se sintio ver esa espada alzada a los 4 vientos como unica triunfadora, en una tierra deshabitada, pero alegria y energìas limpias se dejaron setnir atraves de cada espacio oscuro que habia en mis tierras,
ese placer indescribible, esa escensia magica, el heroismo de su capa, y tantos otros miesterios lograron que este errante caballero detuviera su mente en una tierra que esta desierta, sigue estando desierta, pero el sol no va a permitir que siga estando desierta
tal errante caballero medieval, investido unicamente como el rey que limpio mis tierras oscuras, sige su caminar errante, yo quedo sentado en mi roca preferida, viendo como, paulatinamente mi tierra toma un color gris, y estas flores que dejamos a nuestro caminar estan tomando tonos pasteles que hacen crecer una ilusion de la tierra llena de color
Quiero ver a ese errante caballero medieval, algùn dìa, de vuelta, para recordar tal dulzura, recordar tal caballerosidad, recordar tal rocio de mañana y ver otra vez el ocaso como muere entrelazado ante unas perfectas manos, ante una perfecta mirada oculta, ante una especial necesidad que dejo un errante caballero, y que espero, tranquilo con la mirada en el horizonte que tales hecho vuelvan a repetirse hasta el fin de los tiempos
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